Reflexión del día

Martes de la octava

De pascua

Juan 20, 11-18

Mis queridos hermanos en el Evangelio de hoy, nos damos cuenta que no es fácil verlo a Jesús. No se da por descontado aceptar la vida del Resucitado y su presencia entre nosotros.

El Evangelio nos hace ver diversas reacciones: la del apóstol Tomás, la de María Magdalena y la de los dos discípulos de Emaús: nos hace bien compararnos con ellos:

Cada uno por diferentes caminos. Buscaban entre los muertos al que está vivo, y fue el mismo Señor el que corrigió el rumbo.

Y yo, ¿qué hago? ¿Qué rumbo sigo para encontrar a Cristo vivo? Él estará siempre cerca de nosotros para corregir el rumbo si nosotros nos hemos equivocado.

¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? (Lucas 24,5) Esta pregunta nos hace superar la tentación de mirar hacia atrás, a lo que ha sido ayer y nos empuja adelante, hacia el futuro.

Jesús no está en el sepulcro, ha resucitado, Él es el Viviente, Aquel que siempre renueva su cuerpo que es la Iglesia y lo hace caminar atrayéndolo hacia Él.

Juan_20_11-18.jpg